A finales de octubre publiqué mi participación en la lectura homenaje a Ana María Matute que llevan a cabo los blogs El universo de los libros , Juntando más letras y Hojas de Alisio. Como comente entonces nunca había leído nada de Ana María Matute y entre la multitud de libros que tiene publicados me costó decidirme por uno, en principio fue fácil porque tiene bastantes libros de fantasía y como no suelo leer de esa temática los fui descartando, pero con los que me quedaban no me decidía, así que fui a la biblioteca y el primero que pille me lo lleve a casa. No era otro que su novela póstuma, Demonios familiares.
Tal vez si en ese momento hubiera recordado que era su última novela no la hubiera elegido para empezar a leer a Matute, pero me di cuenta cuando iba por el segundo capítulo y ya no pude echarme atrás. Como algunos sabréis la autora no llego a terminar de escribirla y por tanto deja el final totalmente abierto, pero no os penséis que nos encontramos con un borrador o un proyecto de libro, no, la narración es totalmente coherente hasta su final, con la ventaja/desventaja (para gustos colores) que deja la puerta abierta a que sea el propio lector quien la concluya. El hecho de que en las 113 páginas que cuenta esta novela encontremos esta solidez me parece digna de alabar.
Eva, la protagonista vuelve a casa tras un incendio provocado en el convento donde estaba como novicia días antes del inicio de la Guerra Civil Española (1936). La vuelta a casa hará que la inocente joven rompa con el autoritario vínculo que le unía a su padre, un Coronel inválido desde hace años que guarda algún que otro secreto importante en la vida de Eva, y sobretodo su despertar en el amor. Una novela que trata sobre ello, el amor, la traición, la soledad y la amistad.
Puntualizo que aunque se sitúa al principio de la G.C.E. no se trata de una novela sobre la guerra.
Como primera incursión en el mundo matutiano no puedo quejarme, me ha gustado mucho la recreación de los personajes y el ambiente que logra describir tan bien la autora, incluso me asombro la sensación de vacío que me dejó cuando pase la última hoja y vi que ya no había más. Es una lástima no poder contar con los últimos capítulos pero me quedo con el consuelo de que me quedan muchas obras suyas por leer. De momento los Reyes me han traído la trilogía Los mercaderes que empieza con Primera memoria, así que en cuanto los exámenes terminen me pongo a ello!
Voy a estar un poco más de tiempo desaparecida, como dos semanitas más, así que no podré publicar ni pasarme por vuestros blogs, creedme que tengo mono de ello!!
Nos leemos a la vuelta, y si también estáis de exámenes SUERTE!
